¿Existe en ti un juez interior que te hace sentir poca cosa y boicotea tu felicidad?

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TONES

No se si esto sea únicamente cosa de TONES, pero me encantaría leer sus comentarios.

Hoy en la mañana me levanté tarde sintiéndome un poco mal, creo que me va a dar gripa. Vi el reloj y me levanté como resorte incluso cuando no tenía urgencia de levantarme temprano, pero la mente es cabrona. Por un lado disfrutaba mi almohada y por el otro escuchaba a mi voz interior diciéndome: ¡ya levántate huevón, ya pasan de las 9:00 am! El subtexto de esta vocecita siempre es: ¡deberías estar produciendo, generando dinero, siendo productivo si quieres ser feliz!
Estas son unas de las cosas que mi voz, mi juez interior me gritan a cada rato. Y es absurdo porque por un lado he construido mi vida para no entrar en un esquema cuadrado de trabajo, para tener mayor libertad a la hora de disponer mi tiempo, pero por el otro no he logrado que mi mente lo entienda. Creo que los que no tienen un trabajo de oficina pueden entenderme mejor.

Lamentablemente mi cabeza sigue programada con las ideas con las que me educaron de niño, con el sistema del que todos nos quejamos y del que estamos cansados la mayoría de los habitantes de este mundo.
Somos seres humanos, seres sensibles, personajes que crean y al encontrar paz interior reciben inspiración para generar milagros. Pero se nos olvida, nos tratamos como robots y al hacerlo perdemos nuestro poder, comenzamos a trabajar a marcha forzada como máquinas y terminamos agotados, con pocos resultados y deprimidos.

¿Te sucede algo similar? ¿Existe en ti ese juez interior que te fastidia a cada rato, que te hace sentir poca cosa, que boicotea tu felicidad?

Yo espero llegar a volverme amigo de mi juez antes de llegar a viejo porque quiero algún día vivir en paz. Pero se que tengo que trabajar en esa amistad.

La gente que vive en automático es la que constantemente obedece a su juez interior, es gente que no actúa, sino “reacciona”.
Esto suena un poco confuso pero es muy sencillo. La gente que actúa, lo hace desde un lugar neutro que surge de una reflexión previa, de un lugar de conciencia y entendimiento en donde todo se siente natural, orgánico y no hay temor de por medio.
La gente que reacciona, actúa desde su neurosis, desde el no cuestionamiento, desde la inconciencia, desde el miedo.

¿Eres de los que actúan o de los que reaccionan?

Lo más importante en esta vida es procurar nuestra paz interior, nuestra calma, lograr mantener un estado de tranquilidad y contento que nos permita generar pensamientos positivos y por lo mismo, cosas positivas en nuestra vida. Todos sabemos, hemos comprobado que “lo similar atrae lo similar”.

Cuando logramos estar bien, cuando conseguimos vencer a ese juez interior y desde nuestra conciencia de bienestar y prosperidad actuamos, siempre conseguimos mejores cosas.

Suena cursi pero somos seres mágicos, somos superhéroes y a la vez guerreros, solo que el primer trabajo lo tenemos que hacer con nosotros mismos.
Les comentaba que me levanté un poco tarde, salí de mi recámara y me encontré a Soco, la persona que me ayuda con el aseo en la casa. Soco es una mujer maravillosa a quien yo quiero entrañablemente, quien me regala risas todo el tiempo y me hace sonreír, Soco me aligera la carga, me comparte sus historias, Soco me hace sentir “persona” cuando mi mente quiere tratarme como una máquina, como un robot.

Esta publicación surgió después de platicar con mi adorada Soco de su familia, de sus pleitos con sus hijos y su esposo, pero a punta de carcajadas. De inmediato me di cuenta que su carisma me cambió el humor y cambió mi día. Entonces pensé en 6 palabras:
Risa, empatía, solidaridad, cariño, respeto, amor.
Estas palabras son las que nos conectan como seres humanos, las que nos permiten actuar como “personas”, las que despiertan en nuestro corazón la capacidad de sentir el sufrimiento y la alegría del otro, las que nos llenan el alma, las que le dan sentido a nuestra vida, las que logran callar al juez interior.

Nos hace falta humanidad en este mundo, nos hace falta ser congruentes con lo que soñamos, con lo que más deseamos y con las cosas que hacemos a diario para conseguirlo. El mundo está reaccionando, no actuando, el mundo está desconectado de su corazón por estar conectado en su religión, en sus miedos, en sus resistencias, en sus teléfonos ¿inteligentes?, en pretender en las redes sociales.

¿Qué te parece hoy darte la oportunidad de pensar que es tu día libre y que harás las cosas que tienes que hacer por el gusto y la oportunidad de poder hacerlas, pero con calma, con la ventana abierta, con la oportunidad de salir a caminar a la calle para tomar el aire y un poco de sol. ¿Por qué? Porque amas hacerlo, porque necesitas sentirte bien para ser productivo, porque eres una persona y no un robot, porque no eres una máquina.

Necesitamos extinguir la deshumanización del mundo pero solo podemos conseguirlo actuando como humanos, escuchando al corazón y no al juez interior.

¿Quién es tu juez interior?
Son tus creencias, tus resistencias, tus miedos, tu religión, tus prejuicios, tu ego, tu enojo, tu depresión.

¿Quién eres tú?
Tu corazón, lo que te hace feliz, tu don personal, tu conciencia, tu libertad, tu alegría, tu inspiración, tu fragilidad.

¿Qué hacer par volvernos amigos de nuestro juez y lograr que deje de jodernos la vida?
Pues subirle el volumen al corazón, contarle con pasión lo que nos hace felices y de esta forma hacerle entender que quizás no queremos ser tan ricos ni tan famosos, que simplemente queremos ser nosotros mismos y vivir nuestra propia vida.

Después de escribir esto me he quedado pensando….
¿Nos hemos permitido ser nosotros mismos alguna vez o hemos vivido siendo tan solo el eco de un sistema, de un programa social?

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Acerca de 

Me gusta compartir lo que nos hace sentir bien y vivir mejor. El buen humor es básico. Amante de los animales, los viajes, la moda, la música, la fotografía, de cuidar el cuerpo y el espíritu. Aventurero, reflexivo, romántico y jocoso. Adicto a la cibernética, las cámaras y los micrófonos. Si no me divierto, no juego. Comunicador. Corazón activista. @salvadornop

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