¿Eres de los que stalkean a sus parejas y amistades? ¿Ansiedad?

Etiquetas: , ,

ptg04108879

Las redes sociales nos han facilitado, como ya es de sobra sabido, el contacto con nuestros conocidos. También han favorecido el poder contactar con personas nuevas que tengan características y gustos afines a los nuestros. Sin embargo, la facilidad de contactar con gente nueva de forma casi inmediata, ha generado en algunas personas ansiedad. Sobretodo en aquellas que se encuentran en un relación o en aquellas que suelen compararse con los otros. No olvidemos que en cualquier red social, existe una tendencia a exponer solo una parte de nuestras vidas, por lo regular la que consideramos mejor o más interesante, creando así una imagen “parcial” de nosotros mismos. De este modo, se crea en algunas personas “la necesidad” de saber qué hacen determinadas personas que les interesan, como la pareja, los amigos o el famoso “crush”. Pero veamos que sucede realmente detrás del stalkeo.

El término deriva del inglés, específicamente del verbo “to stalk” que equivale a “acosar”, “espiar” o “perseguir”. Su mayor uso se da en el entorno tecnológico, en específico en las redes sociales para describir la acción propia de observar vía online a una persona a través de las redes sociales. De este modo, al tener la facilidad de entrar en el perfil de la persona en cuestión, logramos ver imágenes, textos o vínculos que ha generado. Si lo dejamos, como una mera observación de lo que hace tal persona esta bien. No obstante las dificultades se pueden comenzar a crear a partir de que se hace una interpretación de lo que estamos viendo. Me explico. Para ello pongamos un pequeño ejemplo. Un mensaje de texto, a pesar de que vaya acompañado de emojis, o de grandes explicaciones, será interpretado por el receptor dependiendo su estado de ánimo, sus circunstancias y sus expectativas. Y es que este tipo de comunicación es muy “plano”, es decir no logra comunicar efectivamente estados emocionales. De ahí que varias parejas, tengan discusiones por mensajes que en la mayoría de los casos se malinterpretan.

rds122426

“En las redes sociales exponemos solo una parte de nuestras vidas, por lo regular la que consideramos mejor o más interesante”

De este modo, al “stalkear” se tiene aparentemente más información, pero lo que sucede es que se tienen más estímulos (imágenes, mensajes, videos, etc), lo que aporta a que una persona con ansiedad interprete muchas cosas. Aquellos que suelen compararse con los otros y tengan una autoimagen devaluada, optarán por idealizar a la persona que stalkean, imaginando e interpretando que todo aquello que muestra es “bueno o ideal”, generándose así un enganche afectivo. Afectividad que se caracterizará por tener dos elementos, se vive a si mismo como inferior o con una vida menos interesante y al otro como ideal y en muchos casos “perfecto”. Este tipo de situaciones suelen desencadenar una serie de síntomas depresivos y de ansiedad, tales como pensamientos devaluadores y catastróficos.

Por el lado de las parejas suele ser aún más profundo el enganche. Si en un primer momento tenemos episodios de celos, de los cuales ya te hablé hace algunos meses, sumado a que se observan con detenimiento las redes sociales de la pareja, se crea una constante imagen “amenazadora”. Es decir, aquella persona que teme que le engañen interpretará cada elemento como una constante muestra de infidelidad. Lo que en la mayoría de los casos termina por generar conflictos fuertes en la pareja. De ahí, la costumbre, terrible, de algunas parejas de tener el control de las cuentas de redes sociales de ambos. Hay que tomar en cuenta, que en un principio esto parecería una “gran muestra de confianza”, no obstante es una invasión a la privacidad e individualidad.

mas016014

“Hay que recordar que las redes sociales solo son una pantalla en la que se muestra “lo mejor” de uno”

Sin embargo, ¿Qué se puede hacer para evitar la ansiedad de stalkear al otro?. La respuesta es simple: no hacerlo. Es simple, mas no sencillo. Este acto requiere prestar atención a nuestros pensamientos. Por lo regular, el stalkear es una conducta que surge por la necesidad de tener el control de lo que el otro hace. Pero como la vida misma nos enseña, no podemos controlarlo todo. Será entonces fundamental que se analice a profundidad estas conducta. El quitar la ansiedad de observar al otro stalkeandolo, es equivalente a darle a un adicto la sustancia que pide solo para calmarlo. Se tranquilizará pero no se erradicará la adicción.

Algo que sirve para ir entendiendo qué sucede es preguntarse “¿Para qué quiero ver lo que hace?”, la respuesta indudablemente te marcará lo que te esta afectando. En cuestiones de pareja, mas allá de tenerle confianza al otro, es importante saber asumir la incertidumbre. Por mucho que se hable y se conozca del otro jamás se podrá saber por completo que sucederá en el futuro. Ni en el del otro ni en el tuyo. Hay, entonces, que saber vivir con incertidumbre. Si en tu caso, más que por una cuestión de pareja, observas a los otros y te comparas con ellos, hay que prestar atención. El hecho de que te compares, habla entonces de una pobre imagen de ti mismo. Lo que podría causarte dificultades a nivel autoestima. Si notas que te comparas con los otros partiendo de lo que ves en redes sociales y que consideras que “tu vida y aspectos” no son lo suficientemente interesantes, acércate a profesionales que te puedan orientar a verte de una forma más objetiva.

Hay que recordar que las redes sociales solo son una pantalla en la que se muestra “lo mejor” de uno, sin embargo el trasfondo de todos suele permanecer en la privacidad. No hay que dejarse llevar solo por la imagen que los demás muestran, a final de cuentas todo depende del lado con que se mire. Mientras tanto cuéntame, ¿Sueles stalkear a alguien? ¿Te comparas con los que stalkeas? ¿Ha sido motivo de celos con tu pareja?. Déjame tus comentarios y sígueme en @PsicFco.

¡Suscríbete gratuitamente al blog!

Acerca de 

Tengo la suerte de dedicarme a mi verdadera pasión, la psicología. Estoy especializado en el manejo de trastornos de personalidad y enfermedades mentales graves. Actualmente soy el Director General del Centro de Atención Psicológica Integral, donde brindo psicoterapia individual y de pareja. Paso mucho tiempo leyendo, durmiendo o paseando. Si no estoy en el consultorio seguro me encuentras caminando con mi perrijo, un rechoncho pug al que le cuento lo que ni mi analista sabe. Sígueme en @PsicFco

¿Cómo ves?