de cama en cama

De cama en cama y no le llena nada…

Hace poco más de un año, participé en un concurso de mi amada escuela, la UNAM, tenía que escribir un cuento corto y decidí hablar de un tema que me parece tocaba un punto un tanto doloroso en nuestra comunidad. Mi cuento hablaba de un hombre maduro, nunca mencioné su nombre porque no había necesidad de hacerlo, todos podíamos ser ese personaje, un hombre que se paseaba por las calles de la Zona Rosa en nuestra Ciudad, un hombre que cada fin de semana tenía su “one night stand,” dijeran nuestros amigos yankees, o como nosotros decimos: “un ligue de una noche”. Él veía esto como un deporte, sabía que movimientos hacer, que miradas dirigir, se sentía un león acechando a su presa.

Pero dentro de este discurso, mi personaje dejaba muy en claro que no esperaba solo tener una buena noche de sexo, un orgasmo que lo dejara dormir plácidamente y que al día siguiente olvidaría. Él deseaba encontrar al amor de su vida y lo buscaba en cada ligue, buscaba a alguien que le dijera a la mañana siguiente que ya no se iría, que era el amor de su vida, que había química, que no necesitaba buscar a nadie más. Sin duda, un doble discurso que él había mezclado y que no entendía que no eran compatibles.
Decidí darle a mi personaje su final feliz, porque ¿quién no quiere uno? Encontraba a un chico hermoso, a un adonis, como yo lo describí, tenían una noche de pasión en la cual no le importaba si el chico en cuestión se marchaba o no a la mañana siguiente, puesto que la noche había tenido algo especia que valía la pena.

Mi cuento se llamaba “Carencias”, y es que quise exponer un poco lo que pensaba de este tema, a veces buscamos llenar nuestros huecos, nuestros vacíos con otra persona, creemos que la única manera de sentirnos plenos es a través de una pareja, y no es que esté en contra de ello, al contrario, construir el amor con otra persona es maravilloso, pero creo que debemos entender que para poder construir algo importante con alguien más, debemos tener el amor propio bien cimentado, no esperar que el otro nos llene nuestras carencias, esa es una tarea personal, el otro estará para compartir un proyecto de vida, para estar en las buenas y las malas, pero debemos ponernos a pensar

¿Cómo espero recibir tanto, si yo mismo no puedo darlo puesto que estoy vacío, si solo tengo carencias?

El amor propio nos lleva a dar amor a otros y a su vez, a recibirlo.

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7 Comentarios

  1. Peter
    10 Agosto, 2015
  2. Jorge Palomo.
    10 Agosto, 2015
  3. Anónimo
    10 Agosto, 2015
  4. Anónimo
    11 Agosto, 2015
  5. Anónimo
    27 Febrero, 2016
  6. Anónimo
    28 Febrero, 2016
  7. Anónimo
    3 Marzo, 2016

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