beso gay

La noche que cambió mi vida, dejé de ser heterosexual

¡Hola a todos! debido a que me encanta escribir, me gustaría compartir con ustedes algunas historias cortas que he creado, espero que las disfruten.

El día en el que todo cambió (parte 1)…

No podría describirlo de mejor manera, mi vida en estos momentos se encuentra aturdida y sin dirección, aunque definitivamente sé que era inevitable lo que pasó.

Mi vida era muy rutinaria, despertaba todos los días a las seis de la mañana, iba al gimnasio, tomaba mis clases, pasaba por mi novia al salir de la universidad, llegaba a casa por la noche y cenaba con mis padres y mis hermanos; casi no salía de fiesta, pero cuando lo hacía me divertía a más no poder. Ahora sigo haciendo lo mismo, pero sin estar.

El semestre estaba por terminar, mi grupo de amigos y yo habíamos organizado una fiesta de despedida a un amigo (a quien me referiré como Sergio, más adelante) que estaba por irse de intercambio; mi mente pre visualizaba una de nuestras reuniones cualquiera, llena de alcohol y platicas sin final. Sergio había sido mi amigo desde los primeros días de la ingeniería, con el tiempo nos habíamos agarrado confianza, incluso no tardó mucho en confesarme que era gay; yo no tenía problema con ello, a veces me contaba de sus conquistas o incluso yo lo llegué a animar a que le hablara a uno que otro chico en algún bar. La amistad siempre había fluido muy bien, se hizo amigo de mi novia y yo lo consideraba como un hermano, a veces algunos amigos me llegaban a bromear sobre la posibilidad de que yo le gustara, pero nunca les hice caso, recuerdo que hasta les seguía el juego.

El día había llegado, aquella tarde mi novia me acompañó a comprarle un regalo a Sergio, la verdad yo era pésimo para los detalles y ella más que nadie lo sabía, la fui a dejar a casa y le di un beso de despedida, el último siendo un chico enamorado de ella. Ya era de noche, fui a casa de Sergio y lo saqué de su departamento para que mis amigos pudieran llegar con todo para su fiesta sorpresa, lo llevé a un bar al que solíamos ir en bola. Empezamos a hablar de sus planes y de todas las expectativas que tenía de su intercambio, me preguntó cómo iba mi relación y también hablamos del último chico con el que salió, no sé cómo llego en la conversación la pregunta de que si nunca había experimentado con un chico, a lo que dije que no y que no creía hacerlo; alguien comenzaba a pisar el terreno sin darme cuenta de eso.

En ese momento recibí un mensaje de mis amigos, el departamento estaba listo, pagamos la cuenta y nos subimos a mi auto. Llegamos bastante rápido al lugar y al ver a todos nuestros amigos quedó sorprendido, después de muchos abrazos comenzamos a abrir las botellas y empezamos a tomar. Empezamos a hacer muchas bromas y juegos para ver quién quedaba más ebrio, fue muy divertido.

Eran casi las 2 de la madrugada, mis amigos habían pedido transporte y se fueron, yo me quedé con Sergio pues llevaba mi auto y no estaba en condiciones de manejar, además de que no era la primera vez que me quedaba a dormir en su casa, tenía dos recamaras extra. Seguimos un rato más en la sala, comencé a tomar un poco más, ya estaba bastante mareado. Empezamos a recordar cómo era que nos habíamos comenzado a hablar, yo sólo sabía que nos habíamos conocido por una amiga en común, sin embargo, en ese momento me confesó que esa amiga hizo que nos conociéramos ya que yo le gustaba a él.

La verdad no sabía cómo reaccionar, mi expresión cambió, sólo me reí un poco y le dije que no me lo habría imaginado. Intenté cambiar de tema, pero regresábamos a la misma plática, dijo que de verdad apreciaba mi amistad pero que siempre había tenido la esperanza de que pasara algo. Yo no sabía ni qué responder, se empezaba a hacer un nudo en mi garganta y ya no podía sostener la mirada, mis manos sudaban, quería creer que era una broma e incluso le dije que ya no jugara con el tema. Sergio guardaba la distancia entre nosotros, y ninguna expresión de su rostro parecía que me estuviera provocando, de hecho, se veía nervioso, pero ya no podía contradecirse.

Me levanté del sillón y me dirigí a la ventana, sentía tensión en mi cuerpo, incluso sentí que el efecto del alcohol fue bajando, había un silencio muy extraño, era de madrugada y estábamos algo tomados, no había música, se puso al lado de mi aún conservando su distancia. Comenzó a disculparse y a dejar claro que no quería hacerme sentir incómodo, pero pasaban muchas cosas por mi cabeza ¿Cómo había fingido por tanto tiempo ser mi amigo sólo para poder estar cerca de mí? A mi también me agradaba su compañía, pero no sabía hasta dónde. Yo sólo podía decir algo, jamás había tenido pensamientos de estar con otro hombre, hasta que lo tuve en frente.

http://meninos-gays.tumblr.com/post/153005896036/meninos-gays

No tengas miedo, decía, se puso en frente de mí, levante la cara, mi mente ya estaba en blanco, como si hubiera entrado en shock, mi mirada no mentía, quedaba menos distancia entre ambos, nuestros labios estaban por encontrarse, mi respiración aumentaba, sentí como su mano tocó la mía y nos dimos un beso, en ese momento mi cuerpo comenzó a sentir menos tensión, mi mente no racionalizaba y yo no podía culpar al alcohol de eso, porque cada detalle era evidente, quizás era un poco extraño respirar su aliento, sus manos ásperas tocando mis grandes brazos o incluso sentir su barba cuando pasaba por mi cuello. Ya no había marcha atrás

Continuará…

¡Ten una excelente semana! ¿Quieres que cree un relato con tema en especifico? Dime qué te gustaría leer.

@Blackroeger

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4 Comentarios

  1. Salvador Garcia Ortega
    19 diciembre, 2016
  2. Anónimo
    20 diciembre, 2016
  3. Anónimo
    20 diciembre, 2016
  4. Anónimo
    3 enero, 2017

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