miedo al rechazo por ser gay

¿Te da miedo el rechazo por ser gay?

Qué triste fue cuando me di cuenta que tal vez mi familia no me aceptaría, yo ya había logrado aceptarme, un trabajo personal que costó mucho pero al final me descubrí siendo diferente conforme a la educación que recibí, acepté que yo no era así y que nunca podría serlo, al principio solo era eso, aceptación, pero después y poco a poco con el tiempo se convirtió en orgullo, en amor y felicidad que sentía dentro de mí, sin embargo había un enorme choque emocional cuando mi familia hacía comentarios asumiendo mi heterosexualidad, una mezcla de enojo, de tristeza pero sobre todo de miedo, de miedo a abrirme tal y como era y que esto resultara en un rechazo, en un distanciamiento.

Fue un miedo que aún me cuesta comprender, ¿por qué surgió si yo ya me aceptaba? ¿Por qué no me bastaba con mi aprobación? Supongo que a veces tenemos ese deseo de pertenecer, de ser parte de algo, más aún si es de nuestra familia, queremos que las personas que más amamos entiendan la naturaleza de nuestra sexualidad, sin embargo a veces pensamos que esa aceptación debe ser de la noche a la mañana, que a ellos no les costará trabajo entendernos. Es muy difícil cuando nos abrimos y nos topamos con esa triste realidad: el rechazo. En mi caso hubo grandes miedos, dudas, distanciamientos y sí, mucho rechazo. Vivía en un miedo constante, no podía comprender que alguien que te ame no acepte quien eres, era muy duro.

Sin embargo comprendí que a veces el rechazo solo nace del miedo que tenemos a lo desconocido, si a mí me costó trabajo aceptarme era muy normal que también tuviera que atravesar por un proceso de reconocimiento y aceptación. Es normal que nos de miedo el rechazo pero debemos comprender lo que hay de fondo, y es solo eso, miedo a lo que no comprendemos. Una de las soluciones a esto es comenzar a reeducarnos y a hacerlo con los que amamos y pretendemos su aceptación, a romper con los prejuicios y barreras que hay en nuestras cabezas para dar lugar a una concepción sana y libre de la sexualidad humana.

Es cierto que el miedo a ser rechazado es enorme, más cuando viene de nuestra familia, pero es como cualquier otro miedo, si no lo enfrentamos y le damos la cara, seguirá creciendo hasta convertirse en algo que no nos deje vivir, se convertirá en una eterna búsqueda de aprobación, o en un encerramiento dentro de nuestro closet personal. Hay que realizar un viaje a nuestro interior, trabajar primero ese rechazo que a veces tenemos hacia nosotros mismos, una vez superado será posible ayudar a los otros a entender que todos somos iguales porque somos únicos, y que en ello no tiene cabida el rechazo.

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3 Comentarios

  1. Luis
    19 mayo, 2016
  2. JULIO CESAR MEJIA ANTIGUA
    17 junio, 2016
    • Iken Danup
      13 agosto, 2016

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