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Sobre la marcha de odio del Frente Nacional Por La Familia. ¿Vas a ir?

Este 10 de septiembre se llevará acabo la marcha por el Movimiento Nacional Frente a la Familia, muchos ya saben de qué se trata, ya se criticó ya se hicieron memes en fin.

Quiero compartir más que mi opinión mis emociones ante este movimiento. Tomo el hashtag del nuevo video de Sia #weareyourchildren, acerca de la masacre que sucedió en Orlando en junio de este año. El hashtag dice “nosotros somos tus hijos” pues eso soy, su hijo.

Yo soy su hijo movimiento, un hijo de una familia “tradicional”  con un padre y una madre.

Yo soy su hijo movimiento, un hombre homosexual, con una vida plena.

Yo soy su hijo, quien tuvo que pagar sus propias terapias durante un año para poder aceptarse a sí mismo y dejar de tener miedo al rechazo. Pegue varios pliegos de papel por todo mi cuarto para poder dibujar y escribir todos mis sentimientos. Parecía más un cuarto de manicomio que una habitación de un hijo de familia tradicional.

Yo soy su hijo, a quien lo humillaban en la escuela y lo señalaban de diferente desde 6 años.

Yo soy su hijo, que sobran calificativos para atacarme pero no hay muchas palabras para definir cómo se siente un niño tan sólo mientras prefería no socializar para no ser rechazado.

Yo soy su hijo, quien fue a un colegio de padres, donde rezaba todos los días, donde sabía más partes de la biblia que sus otros compañeros pero ellos no eran señalados por que no preferían dibujar vestidos que patear un balón de futbol.

Yo soy su hijo, quien tuvo figuras espirituales en una educación tradicional. Yo soy su hijo que se deprimía por saber que existe gente que no pueden asimilar el hecho de que hay gente diferente a ellos, pero que nada de esto hace daño.

Yo soy su hijo que como la gran mayoría de los gays y lesbianas, se educó en una familia tradicional y que ha sido más feliz desde que ha aceptado su sexualidad.

Yo soy su hijo que sabe que hay niños que merecen alguien que los cuide, que les de techo, que no pierdan su infancia por tener que ganarse la vida desde que llegaron a esta. Porque mientras otros niños puede que sean felices en un entorno tradicional, otros niños no. Y es que no tiene que ver de cómo está integrada tu familia, o incluso si vives en circunstancias muy difíciles, porque en cualquier circunstancia: con mamá y papá, papá y papá, solamente mamá, o ninguno, siempre, puede faltar lo que a cualquier hijo tiene derecho a tener: al amor.

Yo como gay, el niño sin hogar, el niño de la calle, el niño que no ve a sus padres, el niño humillado, el niño abandonado, el niño diferente, el niño desesperado, el niño aislado, el niño que ya trabaja… Es cierto, “no nos podemos meter con sus hijos” por qué “nosotros somos sus hijos”.

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3 Comentarios

  1. Anónimo
    9 septiembre, 2016
  2. Viajerou
    9 septiembre, 2016
    • John Jacob
      9 septiembre, 2016

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