El día en el que tener una familia se convirtió en motivo de odio.

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Multitudes con playeras blancas y carteles con una misma imagen han alzado la voz en defensa de un pensamiento conservador, más bien caduco, un pensamiento que niega totalmente la realidad del mundo tachando como incorrecta una cuestión que es un derecho y no un privilegio y que, hoy por hoy, como sociedad civilizada y evolucionada marca una diferencia en el progreso de los derechos humanos, de la diversidad.

Problemas en el mundo hay a diario; pobreza, malos gobiernos y abuso de poder entre muchos otros, pero una marcha para retirar derechos se ha convertido en prioridad, como si realmente para tener una familia se necesitara de la aprobación. Es impresionante ver que aunque las protestas son en contra de familias que incluyen parejas del mismo sexo, atacan también a las familias que no están conformadas por su estereotipo establecido (mamá, papá e hijos).

¿Qué hay de aquellas personas que sufren la pérdida de su pareja por un accidente? ¿Qué hay de aquellas otras que son abandonadas?, o también, en el caso de parejas que no tienen hijos ¿y si alguno de ellos no es capaz de procrear? O si simplemente es por decisión, finalmente existe algo llamado “libertad”. Pueden haber miles de excusas para justificar los actos de aquellos que gritan “viva la familia tradicional” pero todo cae en una discriminación disfrazada de una supuesta protección a la moral.

Algo que no termino de comprender es el por qué prestar atención a la vida de los demás cuando se tiene una vida propia, cuando las razones de la felicidad en cada individuo son completamente diferentes, pues desde ahí es donde comienza la diversidad en la sociedad, desde mí con todo el conjunto de características y gustos que poseo hasta ti con todo aquello que te conforma, somos diferentes, por ende las familias también lo son, y no sólo en sus reglas o en su comportamiento, sino también en los miembros que las conforman.

Toda mi vida he visto, e incluso he vivido el hecho de no pertenecer a una familia tradicional, en mi caso faltó una figura paterna, en el caso de otras situaciones que conocí también faltaba otro miembro, y nunca pensé que fuera malo, sólo pensaba que eran situaciones diferentes ¿Quién no ha conocido a una familia tradicional que en su interior está rota? ¿Quién no ha conocido a una pareja homosexual feliz? Y no declaro que toda situación sea así, porque sabemos que existen familias hetero felices y matrimonios gay que no llegan a funcionar, pero eso no determina una generalidad absurda, el mundo simplemente se conforma de vidas que suceden al mismo tiempo pero cada una en un estilo diferente.

La sociedad debe aprender a dejar de señalar lo diferente con el dedo del prejuicio; diferente no es sinónimo de malo y tradicional no es sinónimo de perfecto, la familia no se valora por sus integrantes, sino por el amor que existe en su núcleo.

¡Te deseo una excelente semana! Cuéntame tu opinión con respecto a éste tema.

@Blackroeger

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Acerca de 

Me puedes decir Alex, tengo una personalidad un tanto extraña; estudio comunicación y medios digitales, me encantan los videojuegos y los días lluviosos. Me gusta ir al gimnasio y también comer pizza. Mi vida en ocasiones es un desastre, pero suelo ser un buen consejero. Mi mente esta llena de ideas e historias que esperan ser contadas.

Amo todo lo que la vida me ha dado, tengo una familia increíble, unos amigos con los que siempre puedo contar y un novio sin igual que cree que soy el mejor (aunque en realidad él es el mejor). Estoy en la lista de personas que creen que este mundo merece más amor e igualdad.

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