treintones, TONES

La diferencia entre treintones y cuarentones cuando de amor se trata

A los 30 todavía uno va a sus citas amorosas sin saber bien cómo actuar. Uno ya tiene experiencia pero sigue pretendiendo cambiar al mundo, o por lo menos la forma de reaccionar de los seres humanos aún cuando no hemos podido cambiar ni la nuestra. Esto aplica a hombres y mujeres con todas sus diversas variantes sexuales.

A los 30 por lo regular, o queremos sexo y punto, somos fríos del corazón y calientes del cuerpo, o si nos animamos a involucrar los sentimientos y buscar una relación estable, asumimos el papel de “pobresito de mi”, “soy sola para siempre” si las cosas no funcionan como esperábamos. Podría decir que en este escalón de nuestra vida seguimos siendo un tanto idealistas y dramáticos.

No generalizo, pero aún me acuerdo de mi y tengo muchos amigos treinTONES que, como interventor de gobernación, dan fe de legalidad a lo que estoy diciendo.

Cuando llegamos a los 40, una de dos: o ya se amargó uno y se volvió frío como el viento y peligroso como el mar o ya le agarró gusto a no tener pareja, ya aprendimos a pasarla bien solteros con amigos, familia y amantes. Creo que el segundo es el panorama ideal siempre y cuando uno no esté cerrado al amor, a conocer a otra persona, a compartir y a asumir compromisos como verdaderos cuarentones.

Estar sin pareja tiene mucho encanto, uno tiene todo el tiempo para pensar en uno mismo y darse gusto. Sin embargo, demasiado de esto creo que puede volvernos un poco egoístas y quizás insensibles si no nos mantenemos conscientes de nuestras acciones y forma de pensar. El otro día toqué este tema en otro artículo que escribí y muchos no estuvieron de acuerdo, incluso les molestó mi comentario. ¿Será porque ya están acostumbrados a escuchar solo su razón y cualquier opinión distinta a la propia les incomoda?

Yo se que cada ser humano es distinto y la edad no es una determinante en cuanto a conciencia ni madurez, pero las décadas en nuestra vida sí nos van marcando y le van dando forma a nuestra personalidad y aspiraciones en la vida.

Con los años, o nos debilitamos y dejamos de creer en el amor de pareja, o nos hacemos más fuertes, más libres y aprendemos a disfrutar lo que hay.

Al final, seamos como seamos, llevemos los años como los llevemos, el amor siempre llega, aunque no estemos preparados para hacer que se quede a nuestro lado.

Cuando los cuarenTONES tenemos una cita no le ponemos tanta expectativa, simplemente disfrutamos el momento o no y terminamos, o en la cama con el “date” o en el bar con el amigo contándole nuestra tragedia de la noche. Cuando uno aprende a ser un feliz soltero, los intentos de relación no son fracasos sino historias para reír y platicar.

En mi experiencia personal, a los 40 tengo más claro lo que quiero y vivo más consciente de mis acciones y consecuencias,  no es que me haya vuelto frío, pero el saber un poquito mejor cómo funciona la vida y cómo reaccionamos los seres humanos, me ha vuelto menos dramático.

Aprendí a estar contento sin tener sin pareja, que no es lo mismo que estar solo, disfruté mi espacio a solas, mi tiempo sin consideraciones, el sabor del morbo y el sexo casual los fines de semana o entre semana para romper la rutina. Hoy en día tengo pareja, llevamos 3 años juntos y me siento profundamente enamorado y contento. ¿Feliz? Creo que por momentos, pero eso no depende de mi relación de pareja sino de todos los aspectos de mi vida personal con los que tengo que lidiar a diario.

Para mi la felicidad es la esencia de la vida, pero en el ser humano no es una constante. Sin embargo, la alegría sí es una decisión personal de cada día y de cada quien. ¿Qué si extraño mi soltería? En ocasiones sí, pero amo lo que tengo hoy. No me pongo a pensar que no volveré a mis días de sexo desenfrenado y encuentros casuales porque entraría en crisis ni tampoco pienso que perderé la estabilidad y alegría que me da hoy mi familia (novio y mascotas), porque me deprimiría, simplemente vivo lo que tengo hoy, lo valoro, lo agradezco y trato de disfrutarlo lo más posible.

Que cada quien disfrute sus 20, 30, 40, 50… años y todo lo que tenga que ver con ellos.

¡MANTENTE EN CONTACTO!


Recibe semanalmente nuestros mejores artículos
Sólo tienes que suscribirte

9

3 Comentarios

  1. Anónimo
    17 Febrero, 2017
  2. Héctor Reyna
    3 Marzo, 2017
  3. Victor Pinacho
    25 Marzo, 2017

¿Cómo ves?