jotitos, gay

¿Entre jotos y jotitos o entre nacos y naquitos? ¡WTF!

El otro día navegaba por mis contactos de Facebook y uno de ellos compartió una publicación que decía: “Si Freddy Mercury viera a los “jotitos” de hoy ¿qué diría? Pésimos gustos de vestir y música”.

Woooow, cálmate hijo de Dolce & Gabanna, nieto perdido de Coco Chanel, pensé. Y bueno, referente a mi querido Mercury, creo que diría algo así: ¡Qué jodida está la comunidad LGBTTTI!

Y sí, tanta etiqueta y sobrevaloración de estereotipos nos han llevado (y me incluyo) a menospreciar la variedad de gustos en ropa, música e incluso la elección de pareja. A poco no han aplicado el famoso – está muy guapo (a) para él (ella) o él, está muy feo (a) para él (ella). Y es que nos han atiborrado de una infinidad de cosas superficiales y absurdas que nos enfocamos más a criticar cosas ajenas que nos olvidamos que cada cabeza es un mundo y como tal, individual y variada.

Hace unos fines de semana atrás, me invitaron a un evento, no pregunté absolutamente nada respecto a él. Simplemente fui. Oh sorpresa, era un lugar donde YO jamás me hubiera metido porque ¡qué oso! Y a que no adivinan ¿por qué? Porque era un lugar SONIDERO, sí de esos donde saludan a la changa y todo rima con mix, hasta los saludos peludos. En pocas palabras me la pasé muy bien, no bailé, no tomé pero me reí de las ocurrencias de las comadres que conocí ahí. Gays muy buena onda, sencillos y sin ningún tabú. Y debo decir que muchos habrían pensado que las demás personas los satanizarían por un beso o ciertos ademanes por los que en otros lugares “nice” los habrían crucificado porque… ¡my God!

Al final, la pasé muy bien e incluso me deshice de ciertas opiniones que tenía hacia este tipo de lugares, porque a pesar que no es el ambiente más amable y educado del mundo, las personas que lo frecuentan, no van a ver si el otro trae un par de zapatos costosos o una chamarra de miles de pesos, simplemente van por el gusto de bailar y pasarla bien (ponerse hasta las chanclas, claro).

Suena repetitivo y cansado esto de dejar a un lado las etiquetas, perjuiciarnos por el simple hecho de vestir distinto y tener los gustos musicales folclóricos de otros. Ante, todo promovamos el respeto a la diversidad en todas sus presentaciones, porque ¿qué no es eso   lo que siempre estamos defendiendo?

Y como dice esa película donde mataron a la famosa Renata: si te gusta el frijol pues vas y si te gusta el sonidero, pues dale.

Nos leemos en la próxima.

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Un Comentario

  1. Omar
    19 febrero, 2016

¿Cómo ves?